Fecha: 19/01/2010
Fuente: La Capital
El clima afecta directamente a la salud. Y por estos días no sólo se habla de golpes de calor o gastroenterocolitis, afecciones propias del verano, sino también de las infecciones en el sistema respiratorio. En hospitales y sanatorios crecen este tipo de consultas que antes eran propias del invierno. Los médicos sostienen que es el resultado de los bruscos cambios de temperatura característicos de esta época estival y en parte lo adjudican al uso del aire acondicionado.
Tos seca, ardor en la garganta, resfríos, fiebre y broncoespasmos parecen ser cuadros invernales. De hecho, son las enfermedades que “hacen punta” en el invierno. Sin embargo, este verano ocupan el tercer lugar en la cantidad de consultas que recibe la guardia del Hospital de Niños Víctor J. Vilela. Y en el ámbito privado se observa el mismo fenómeno.
“En general el verano es una estación en la cual los médicos esperamos tener menos pacientes, salvo las diarreas y en los últimos años el dengue”, comentó el neumonólogo Fernando Vila, miembro del Comité Nacional de Neumonología de la Sociedad Argentina de Pediatría. Pero hasta los profesionales están desconcertados porque no sólo no disminuyó la cantidad de consultas por enfermedades respiratorias, sino que en algunos casos hasta se incrementaron. “Los aumentos y descensos de temperatura tan inesperados, sumados a las lluvias, son factores que están alterando esta rutina”, explicó el profesional.
Una situación similar describió la responsable del área de Salud Respiratoria de la Secretaría de Salud municipal, Beatriz Amigot. La profesional confirmó que “este año la gente está consultando más por afecciones respiratorias que en veranos anteriores”.
El uso del aire acondicionado tiene algo que ver con esto. “Estar en la calle con 38 grados y entrar a un ambiente con 23 hace que el organismo necesite adaptarse y eso demora un tiempo, lo cual puede producir una afección en el sistema respiratorio”, explicó Amigot. Como consecuencia “aparecen un goteo nasal, estornudos y después cuadros de tos, catarro, ardor de garganta o dolor al tragar”, detalló la especialista. Los mismos efectos se producen cuando de día hizo mucho calor y de noche baja la temperatura.
Los chicos. Los médicos de guardia, los que trabajan a domicilio y hasta los kinesiólogos se ven más requeridos en una época un tanto inusual para trabajar con niños amoquillados.
El jefe de servicio de urgencias del Sanatorio de Niños, Aníbal Krivoy, explicó que “a simple vista las enfermedades respiratorias aumentaron mucho en los últimos cuatro años por los factores climáticos, pero también por el uso del aire acondicionado”, que resulta cada vez más accesible.
“El cambio repentino del frío al calor produce una irritación en las vías respiratorias y los virus encuentran lugares apropiados para desarrollarse. De allí las virosis que sufren los chicos en esta época”, concluyó el profesional.